Caracas, 20 de septiembre 2019.- Hoy se cumplen trece años del célebre discurso del Comandante Hugo Chávez en la sexagésima primera Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde denunció al imperialismo estadounidense y al “diablo” George Bush, entonces presidente de la nación norteamericana.

El Líder de la Revolución Bolivariana cuestionó que el vocero del imperialismo diera sus recetas para tratar de mantener el esquema de dominación, de explotación y de saqueo a los pueblos del mundo.

El 20 de septiembre de 2006, Chávez indicó que la participación de Bush en la cita había dejado un olor a azufre y lo comparó con el diablo.

“Ayer vino el Diablo aquí, ayer estuvo el Diablo aquí, en este mismo lugar. Huele a azufre todavía esta mesa donde me ha tocado hablar. Ayer señoras, señores, desde esta misma tribuna el señor Presidente de los Estados Unidos, a quien yo llamo ‘El Diablo’, vino aquí hablando como dueño del mundo”, fue parte de la polémica intervención del Comandante.

Durante el discurso, invitó a los asistentes leer al lingüista, filósofo, politólogo y activista estadounidense Noam Chomsky, uno de los más prestigiosos intelectuales de América y del mundo.

“Recuerdo a Chomsky con uno de sus más recientes trabajos: ‘Hegemonía o Supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos’. Miren, yo creo que los primeros ciudadanos que deberían leer este libro son los ciudadanos hermanos y hermanas de los Estados Unidos, porque la amenaza la tienen en su propia casa, el Diablo está en casa pues. El Diablo, el propio Diablo está en casa”, precisó desde Nueva York.

Asimismo, el Comandante calificó de “tirano” el discurso del dignatario de EE.UU. en ese momento, lleno de cinismos e hipocresía, por su intento de controlar todo.

“Ellos quieren imponernos el modelo democrático como lo conciben, la falsa democracia de las élites, y además un modelo democrático muy original, impuesto a bombazos, a bombardeos y a punta de invasiones y de cañonazos”, puntualizó.

También recordó que Estados Unidos planificó, financió e impulsó un golpe de Estado en Venezuela, además de apoyar movimientos golpistas contra la Patria, llamando al terrorismo.

“Venezuela está comprometida en la lucha contra el terrorismo, contra la violencia y se une a todos los pueblos que luchamos por la paz y por un mundo de iguales”, expuso desde el podio de la ONU.

Con una acción valiente, llena de profunda reflexión y dignidad, Chávez advertía a la potencia más belicosa del planeta que los llamados “países del tercer mundo” no estaban dispuestos a seguir aceptando pasivamente la imposición de injustas y feroces fórmulas de subyugación, así como recetas neoliberales que históricamente han esclavizado sus pueblos, saqueado sus economías e hipotecado sus soberanías.

En este momento, el Gigante de Sabaneta sacudía las conciencias de los territorios subyugados del mundo y llamaba desde ese importante escenario internacional a un nuevo planteamiento de la geopolítica global, para hacerla mucho más justa y equitativa.

En la lucha eterna de los continentes históricamente explotados y esclavizados del mundo, el Presidente Chávez impulsó como nadie en este tiempo, ideas e iniciativas en pro de las relaciones multipolares y de mutuo respeto de los gobiernos del mundo.