Palacio de Miraflores, Caracas.- Dos décadas se cumplen de aquel 30 de julio del año 2000, cuando el espaldarazo de las mayorías populares ratificó a Hugo Chávez como conductor de los destinos de una nación que, apenas un año antes, se había liberado del neoliberalismo imperante del Pacto de Punto Fijo.

La elección destinada a relegitimar cargos públicos se realizó al aprobarse la nueva Constitución de la República, instrumento que se materializó tras la activación del Poder Constituyente en 1999.

Chávez ganó con el 59% de los votos de su pueblo, ese que tanto lo acompañó en sus recorridos por Venezuela. El soberano lo relegitimó, sellando así la primera victoria bolivariana en el contexto de la nueva Constitución.

“Hoy exaltamos la lealtad y la convicción de los millones de hombres y mujeres patriotas que a diario ratifican su compromiso con el ideal bolivariano y chavista”, puntualizó el presidente de la República, Nicolás Maduro, al evocar la histórica jornada.

El de Sabaneta enarboló las banderas de la refundación del Estado, sobre la base de una consulta popular, para sepultar la Carta Magna de 1961, legado del bipartidismo que, durante 40 años, deterioró la institucionalidad nacional. Él no olvidó la promesa que terminó llevándolo a la Presidencia de la República en diciembre de 1998.

La “niña hermosa” de Chávez nació el 15 de diciembre de 1999, luego de un debate fecundo en el seno de la Constituyente. A ella, 3 millones 301 mil 475 venezolanos le dijeron que sí.

El texto fundamental que oficializó el nombre del país como República Bolivariana de Venezuela, se promulgó el 20 de diciembre de 1999 y abrió paso a un modelo participativo y protagónico, a un sistema de igualdad y justicia social para el pueblo.